martes, 30 de junio de 2009

Para mirar con otros ojos

Para poder mirar con otros ojos nunca ha de olvidarse quién se es y valorarse en la misma medida en las adversidades y en las ocasiones felices.

Para poder ilustrar bien lo que quiero decir voy a ayudarme de un escrito de Paulo Coelho, de su libro “Como el río que fluye”, que puedes haber leído u oído un montón de veces, pero que merece la pena ser recordado:

Cassan Said Amer cuenta la historia de un conferenciante que comenzó un seminario tomando un billete de veinte dólares y preguntando:

-¿Quién desea este billete de veinte dólares?

Varias manos se levantaron, pero el conferenciante dijo:

-Antes de entregarlo, es necesario hacer algo.

Lo arrugó con toda furia e insistió:

-¿Quién quiere aún este billete?

Las manos siguieron levantadas.

-¿Y si hago esto?

Lo tiró contra la pared, lo dejó caer al suelo, lo arrugó, lo pisoteó y una vez más mostró el billete, ahora inmundo y arrugado. Repitió la pregunta y las manos siguieron levantadas.

-Ustedes no pueden olvidar jamás esta escena –comentó el conferenciante-. No importa lo que yo haga con este dinero, sigue siendo un billete de veinte dólares. Muchas veces en nuestra vida somos machacados, pisados, maltratados, ofendidos; ahora bien, valemos, aún así, lo mismo.

Paulo Coelho.

5 comentarios:

  1. existen los billetes de cien dólares? :)

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  2. ... te recomiendo también
    "Cuentos para pensar" de Jorge Bucay.

    Un saludo, y pronta recuperación, Curro.

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  3. Me gusta el símil, mucha gente debería aplicárselo y levantar la mirada del suelo.
    Saludos.

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